Cuidar de las posturas que adoptas en tu día a día es fundamental para tener una buena salud, porque mejoras tu presente y previenes lesiones futuras. Y hoy queremos hablarte sobre algunas posturas cotidianas que causan diferentes lesiones musculoesqueléticas fácilmente evitables.

Estas lesiones son la base de estudios científicos fundamentados en la ergonomía, coloquialmente llamada “higiene postural”. La prevención y detección temprana de problemas ergonómicos son fundamentales para evitar lesiones que produzcan dolor agudo o que se conviertan en crónicas.

Este tipo de lesiones aparece como resultado de traumatismos pequeños y repetidos, o por una serie de abusos o sobreesfuerzos reiterados sobre una parte de nuestro organismo. Afectan a músculos, tendones, huesos, ligamentos o discos intervertebrales y, aun no siendo graves, son complicadas de tratar porque se originan por actos cotidianos que tenemos metidos en nuestras rutinas.

Estas son las 4 posturas que más debes cuidar en tu vida cotidiana:

–   La que adoptas al utilizar el móvil. Las lesiones más habituales se localizan en cuello y hombros. Algunos ejemplos son tensión en cervicales, tendinitis del manguito de rotadores (se localiza en la articulación del hombro y tiene su origen en las posturas en las que los codos están elevados), inflamación del hombro o torticolis.

–   La que adoptas al conducir. Las lesiones más habituales se localizan en las manos y muñecas. Algunos ejemplos son síndrome del túnel carpiano (también muy típico cuando trabajas con ordenadores y utilizas el ratón), tendinitis, tenosinovitis (causada normalmente por las posturas forzadas de la muñeca) o ganglión (una hinchazón acompañada por la aparición de un bulto en la muñeca).

–   La que adoptas al agacharte. Las lesiones más habituales se localizan en las lumbares. Algunos ejemplos son lumbalgia (en ocasiones, el dolor desciende afectando a la parte posterior del muslo y la nalga), lumbago (aparece dolor a lo largo de toda la zona lumbar y se debe a la distensión del ligamento posterior a nivel lumbar) y lumbo-ciatalgia (en este caso, el origen del dolor es una presión en el nervio ciático).

–   La que adoptas al sentarte al ordenador. Las lesiones más habituales se localizan en brazos y codos. Algunos ejemplos son síndrome del túnel radial (que se produce por movimientos repetitivos rotatorios del brazo), epicondilitis  o codo de tenista (que produce dolor a lo largo del brazo), bursitis y epitrocleitis o codo de golfista.

Otras de las más habituales al sentarse enfrente de un ordenador, o en un escritorio de trabajo, se localizan en la columna vertebral y en la musculatura de la espalda.

Para acabar, te dejamos un mensaje claro que sin duda te beneficiará: “escucha a tu cuerpo: si algo te duele, mejor cambiar o parar”. No adoptes hábitos posturales que te puedan pasar factura.