En Navidad has tenido que ir a más almuerzos y cenas de los que hubieras deseado, y has picado, bebido alcohol y comido de todo en exceso. Te has atiborrado olvidando que cuando comenzara enero te ibas a arrepentir. Y ahora llega la gran pregunta: ¿y ahora qué?

Pues lo primero es no desanimarte y no pensar que está todo perdido. Para comenzar, busca tiempo para caminar como mínimo media hora diaria durante 3-4 días a la semana. Eso te ayudará a “meterte en cintura” y recordar los beneficios que tiene el ejercicio en tu vida diaria: te eleva la autoestima y te ayuda a regular los horarios de alimentación.

Si estás buscando una receta mágica para adelgazar, ya te adelantamos que no hay ninguna. No existen los milagros en el mundo de la nutrición, solo adelgaza el que combina dieta y ejercicio y se aleja de las dietas exprés que prometen perder peso tumbados en el sillón.

El adelgazamiento basado en la promesa de una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo, sumado a un desequilibrio en nutrientes y a la restricción drástica de energía ingerida, tiene una multitud de desventajas para la salud (pérdida de masa muscular, mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y diabetes,…).

Algunos consejos que puedes empezar a aplicar ya:

  • Toma alimentos de fácil digestión. Céntrate en las carnes blancas, los pescados, las legumbres y las verduras cocidas. Platos rápidos y muy digeribles serían una crema de apio, puerro, calabaza o calabacín.
  • Respecto a las frutas, las más digestivas son la papaya (por su contenido en papaína) y la piña (acción diurética hace que no retengas tanta cantidad de líquidos). Además puedes beneficiarte de infusiones digestivas y depurativas como el hinojo, el anís, la manzanilla y el boldo.
  • Introduce alimentos ricos en fibras y vitaminas, como las que nos aportan las frutas de temporada, los cereales integrales, las verduras y las legumbres.
  • Aléjate de las grasas saturadas. Procura realizar cocciones que requieran poca grasa, como el vapor, el horno, las cremas, los purés y los platos hervidos. Fuera las frituras y guisos con salsas Además, puedes ingerir grasas monoinsaturadas o poliinstauradas (aceite de oliva, aguacate, frutos secos, etc), en sustitución de las grasas saturadas (como las presentes en mantequilla, margarina, galletas y otros dulces de bollería comercial).

En la temporada que estás cuidando tu alimentación y haciendo regularmente ejercicio, piensa que cada cuerpo tiene su proceso de recuperación y fíjate objetivos saludables para recuperar tu forma. No puedes plantearte adelgazar 3 kilos cada día.