dolor en piernas despues de correr

Correr es una excelente manera de mantenerse en forma. La carrera puede mejorar notablemente la salud, como así lo han demostrado varios estudios que aseguran que:

  • mejora el sistema inmunitario,
  • disminuye la coagulabilidad sanguínea,
  • eleva los niveles de colesterol bueno,
  • mejora la capacidad cardiorrespiratoria y
  • favorece el retorno venoso y mejora la irrigación sanguínea.

Además, cuando corres tu cuerpo libera y consume un exceso de energía y hormonas. Las hormonas que segrega el cerebro durante la carrera, ya desde los primeros minutos del ejercicio, combaten la depresión. Por estos motivos el running es muy beneficioso tanto para el cuerpo como para la mente.

No obstante, cuando corres sin los debidos conocimientos y precauciones, pueden aparecerte molestias y lesiones. Se suele reflejar como un dolor producido por los pequeños desgarros de las fibras musculares, pero también por las toxinas que se van acumulando en el organismo. Cuando ejercitas, el ácido láctico se va depositando entre los músculos y eso intensifica los dolores.

Hay que tener en cuenta que el running es una actividad agresiva ya que supone golpear el cuerpo contra el suelo durante mucho tiempo. Un corredor medio golpea el suelo diez mil veces por hora y en cada impacto se carga entre dos y tres veces su peso corporal. Con unas buenas condiciones físicas los músculos y ligamentos absorben correctamente estos impactos. Al agotarse los músculos, sus extremos, los tendones, deben resistir el impacto y los movimientos. Al fallar estos se produce una tendinitis.

Las lesiones más frecuentes en el running, que afectan tanto a los músculos como a los tendones y a los huesos, son:

  • Tendinitis rotuliana
  • Tendinitis Aquílea
  • Rotura fibrilar en los isquiotibiales
  • Fascitis plantar
  • Periostitis tibial
  • Síndrome de la cintilla ilio-tibial o rodilla del corredor
  • Fractura por estrés de los metatarsianos
  • Condromalacia rotuliana

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestras condiciones físicas y así poder prevenir estas lesiones?

  1. Efectuar un buen calentamiento (de 5 a 10 minutos; evita lesiones de tipo muscular y ligamentoso).
  2. Hacer estiramientos para mejorar y mantener la flexibilidad.
  3. Evitar correr en exceso en terrenos muy rígidos como el asfalto.
  4. Progresar e intensificar gradualmente (incrementos razonables de distancias y ritmos).
  5. Variar el entrenamiento: simultanear actividades cardiovasculares con la carrera para evitar el impacto continuado y la aparición de lesiones.
  6. Comenzar caminando deprisa y alternar la marcha rápida con el running.
  7. Hidratarse correctamente.
  8. Consultar a un especialista en función de edad, peso, algún tipo de enfermedad crónica, etc., para que efectúe un chequeo médico adecuado.
  9. Analizar la biomecánica de los pies (acudir al especialista) y utilizar el tipo correcto de zapatillas deportivas para correr basada en el tipo de pie y el estilo de carrera.