Frío o calor para tratar una lesión

Esa es la gran pregunta que nos hacemos cuando nos aparece un dolor muscular o articular en nuestro cuerpo. Nosotros, lo primero que te aconsejamos es que consultes con un especialista y que te haga las pruebas pertinentes para conocer exactamente qué tienes afectado y qué tiene que prescribirte. Una equivocación a la hora de aplicarte el frío o el calor en una zona de tu cuerpo puede alargar la duración de una lesión o, peor aún, agravarla.

Nuestras cremas Physiorelax te ofrecen las dos posibilidades: Ultra Heat y Polar. La primera aporta una potente sensación de calor debido a su principal componente, la capsaicina, un rubefaciente natural que se encuentra en los pimientos de cayena. Por otro lado, Physiorelax Polar aporta una refrescante sensación de frescor debida a su principal componente, el mentol, que activa unos receptores del cerebro cuando se experimenta un descenso de la temperatura local.

Efectos del FRÍO

  • Analgésico
  • Disminuye dolor, hemorragia y espasmo muscular
  • Ralentiza proceso de propagación e inflamatorio por vasoconstricción

Efectos del CALOR

  • Aumenta flujo sanguíneo y acelera procesos de cicatrización
  • Disminuye dolor
  • Aumenta elasticidad muscular y reduce rigidez articular

Por lo tanto, el calor está indicado para:

  • Traumas o golpes
  • Músculos: contracturas y lesiones por un esfuerzo excesivo
  • Articulaciones: rigidez, tortícolis, mala postura
  • Antes de entrenar, para aumentar la flexibilidad y evitar lesiones

Y el frío está indicado para:

  • Músculos: sobrecarga y rotura de fibras
  • Contusiones
  • Tendones
  • Articulaciones: esguince, torcedura, fractura o luxación

Además, se puede usar frío y calor para la misma lesión siempre y cuando sea crónica. Se aplica calor antes de la rehabilitación para aumentar la elasticidad y facilitar el tratamiento y su proceso regenerativo, y se aplica frío al terminar para evitar la inflamación de los tejidos afectados.