como aliviar dolor muscular

El dolor muscular es una auténtica pesadilla. En algunos casos no va más allá de una leve incomodidad pasajera, pero para algunas personas es un sufrimiento continuo que merma su calidad de vida. Aunque se manifiesta de forma diferente, sí que existen unas causas comunes que lo provocan y algunos consejos para aliviar el dolor muscular.

  1. Sobrecargas musculares

Seguro que alguna vez has oído hablar de las sobrecargas si practicas deporte con regularidad. Son muy temidas, porque pueden llegar en cualquier momento y derivar en una lesión de gravedad. Por lo general, este tipo de dolor muscular se produce por las microroturas e inflamaciones de los músculos derivadas del ejercicio físico intenso y las actividades repetitivas de los trabajos manuales.

Un masaje de descarga con una crema como Physiorelax Forte Plus es una manera sencilla de descansar la musculatura y fortalecer las articulaciones.

  1. El estrés

Parece que no, pero el estrés nos afecta. El cuerpo reacciona contra nosotros mismos liberando cortisol, una hormona que tensa los músculos. Por eso, es fácil tener sobrecargas en periodos de agobio. Para aliviar dolor muscular, aunque suene paradójico, una sesión de deporte suave favorecerá la regeneración muscular. Ultra Heat, la crema efecto calor de Physiorelax, está especialmente indicada para favorecer la completa oxigenación de la musculatura.

A veces, las mejores terapias pasan desapercibidas por parecer evidentes, pero hay que descansar y dormir bien. Dentro de la gama de Physiorelax, está la versión Polar, una crema de efecto frío que ayuda a relajar y recuperar los músculos y articulaciones rápidamente.

  1. La edad

Puede ser triste, pero todos nos hacemos mayores. El paso natural de los años  provoca que el cuerpo se resienta. Y si a eso añadimos la aparición de enfermedades como la artritis o la artrosis, la vejez deja de ser ese remanso de paz que se espera tras la jubilación.

Uno de los tratamientos usados para sobrellevar estas dolencias son las terapias de calor. Existe la creencia de que solo es válido el frío, pero aunque tiene sus virtudes, el calor es el aliado que buscar para estos casos. Aunque no hace milagros, los músculos reaccionan positivamente cuando se les aplica calor. Una buena opción es usar una crema de efecto calor que, con un leve masaje, favorecerá la activación del riego sanguíneo.