Así debes colocar tu área de trabajo para evitar lesiones y dolencias en tus jornadas laborales

Son muchas las personas que pasan entre ocho y diez horas sentadas cada día delante de una pantalla de ordenador, una situación que desde el punto de vista anatómico no es saludable para nuestro cuerpo. Una postura incorrecta, un insuficiente descanso y el estrés intrínseco a cualquier puesto de trabajo provocan fácilmente dolores de espalda, molestias lumbares y otras lesiones del aparato músculo-esquelético que debemos aprender a evitar. Por eso os ofrecemos a continuación los mejores consejos para prevenir estas dolencias. ¡Toma nota!

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El equipo de trabajo

Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, organismo integrado en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, los empleados que desarrollen su tarea sentados deben tener el suficiente espacio para alojar sus piernas y permitir cambios de postura a lo largo del transcurso de la actividad. Las medidas para este espacio de los miembros inferiores serán de un mínimo de 60 centímetros de ancho por 65-70 de profundidad. Asimismo, es preciso situar el equipo en el centro de la zona de confort del campo visual, sin que ello obstaculice el contacto visual con otros compañeros de la oficina o los clientes, evitando de esta manera posturas cervicales incorrectas.

▪ La pantalla debe estar colocada de modo que el ángulo de la línea de visión esté comprendido entre la horizontal y 60º por debajo de la misma. Además, cualquier pantalla debe ser legible desde cualquier ángulo de visión.

▪ Un elemento imprescindible es el soporte del monitor, cuya movilidad debe permitir la rotación horizontal libre hasta 90º y una inclinación vertical de 15º, además de la regulación de la altura.

▪ Por otro lado, el teclado del equipo debe estar ubicado a una altura e inclinación que no impida al trabajador adoptar posturas correctas y evitar así dolencias lumbares.

▪ Las dimensiones de la mesa en la que se desarrolla la actividad varía en función del tipo de trabajo, pero las medidas mínimas que exige la normativa son de 80 cm por 120 cm.

▪ Y por último el asiento, un aspecto clave para no sufrir lesiones y molestias musculares. Debe ser ergonómico, contar con apoyabrazos, ya que estos facilitan el cambio de postura y reducen la carga muscular en la zona del cuello-hombro. Es recomendable que sean ajustables en altura, de manera que se asegure que cumplen su función y no obligan a posturas forzadas de los brazos. El respaldo debe tener una suave prominencia para apoyar la zona lumbar y su altura e inclinación deben ser ajustables. La profundidad del asiento también debe ser regulable, de tal forma que se pueda utilizar eficazmente el respaldo, sin que el borde del asiento presione las piernas. Todos estos mecanismos de ajuste deben ser fácilmente manejables desde la posición sentada

Si nuestro puesto de trabajo cumple con estos requisitos, ya dependerá solo de nosotros adoptar una postura correcta y evitar la aparición de dolores. En cualquier caso la clave es ubicar el teclado y el ratón a la altura y posición adecuadas según nuestras características antropométricas, de modo que se nos facilite el apoyo de los pies sobre el suelo de manera natural.

¡Stop a los dolores musculares!

Pero el secreto para pasar con éxito largas jornadas en la oficina sin sufrir lesiones no solo reside en la disposición del área de trabajo. Un consejo fundamental es descansar 10 minutos cada 50, levantándonos de nuestro asiento y dando un pequeño paseo a la vez que hacemos estiramientos suaves. Una de las principales consecuencias de estar sentados durante horas es el acortamiento de nuestra musculatura, ya que al tener las piernas flexionadas los músculos van adoptando esa costumbre y acortándose para adaptarse a nuestras exigencias. De ahí la importancia de los descansos.

Otro de los recursos que está a nuestro alcance es el uso de distintas cremas con efecto, unos productos diseñados específicamente para aliviar nuestros músculos, relajarlos y destensarlos. Su aplicación antes, durante o después de intensas jornadas laborales nos ayudarán a evitar molestias en zonas delicadas como lumbares, cervicales, hombros y espalda.