lesion dolor aplicar frio o calor

El mayor enemigo del runner no son los exactos 42 kilómetros con 195 metros de la maratón, sino una lesión deportiva. No hay nada peor que preparase un reto con el mayor de los entusiasmos y acabar lesionado antes. Aunque pueden llegar sin previo aviso, hay algunas lesiones comunes de los corredores que se pueden evitar o mitigar utilizando alguna crema deportiva y terapias térmicas. Vamos a conocerlas.

 

  1. Tendinitis

Una tendinitis es la inflamación severa de un tendón. Está provocada por diferentes factores, pero el sobreesfuerzo o una mala técnica son las más habituales entre los amantes del running. La forma de esquivarla y de solucionarla pasa por el mismo principio: aplicar frío. Existen terapias de frio, como Physiorelax Polar, una crema efecto frío intenso con aceites esenciales e ingredientes naturales como el árnica o la caléndula, y dichas plantas poseen propiedades antiinflamatorias, calmantes y cicatrizantes.

Adquirir la costumbre de aplicarse frío en los músculos y articulaciones después de entrenar puede alejar muchas lesiones deportivas. Y sobre todo, nunca hay que correr con dolor.

 

  1. Sobrecargas musculares

Cuando en los equipos de fútbol no se quiere dar muchas pistas al rival, se dice que determinado jugador tiene una sobrecarga muscular. Verdad o no, en este deporte son habituales, pero también en uno con tanto impacto como el running. En este caso, las terapias de calor son muy efectivas, tanto antes como después del ejercicio. A través de un leve masaje, usar una crema efecto calor como Physiorelax Ultra Heat preparará la musculatura para la práctica deportiva. Y también valdrá para las sobrecargas y agarrotamientos en músculos y ligamentos al finalizar.

No hay que olvidar que los nervios ante una competición pueden derivar en sobrecargas durante la propia carrera. Para esos casos, Physiorelax ha creado Forte Plus en spray. Tiene la misma eficacia natural que su versión en crema, pero con la ventaja de que actúa de forma inmediata y es muy fácil de aplicar.

  1. Roturas musculares

Aquí es donde se une el poder del frío y del calor. En las primeras 48 horas tras una rotura de fibras, se aplicará frío para deshacer la inflamación en intervalos de 10 minutos de tres a cuatro veces al día. Solo una vez que la inflamación haya bajado y el hematoma desparecido, llegará el momento de volver a correr poco a poco. Aunque puedan las ganas, hay que mantener la cabeza fría, empezar despacio, estirar bien y aplicar calor al acabar. Este tipo de lesión muscular puede tener diferentes gravedades, así que es conveniente acudir a un profesional de la fisioterapia para tratarla desde el primer momento.

Te recomendamos que leas el siguiente artículo para conocer más sobre cómo funcionan las terapias de frio y calor.