La tendinitis rotuliana es una de las lesiones más frecuentes en el deporte. Como los atletas de saltos (longitud, triple y altura) desarrollan muy a menudo esta patología recibió el nombre de “rodilla del saltador”, aunque puede presentarse en deportistas en los que el salto no es un gesto específico.

 

¿Qué es y por qué se produce?

La tendinitis es una lesión inflamatoria del tendón. Se produce por movimientos repetitivos o bruscos que superan el nivel de soporte y carga del tendón cuadricipital o rotuliano. La tendinitis rotuliana suele ser frecuente en deportistas que realizan ejercicio con cargas de impacto sobre el tendón (corredores, ciclistas, saltadores, etc.)

 

¿Cómo sé que me he lesionado?

Los principales síntomas son:

  • aumento de la sensibilidad por delante y por detrás de la rodilla,
  • dolor en el área del tendón, hinchazón y aumento del dolor al saltar, correr o caminar,
  • aparición de dolor al pedalear o al caminar, al flexionar o extender la pierna y
  • al permanecer mucho tiempo con la rodilla flexionada.

¿Se puede prevenir la tendinitis rotuliana?

Una dinámica regular de ejercicio, aclimatándote progresivamente a las situaciones de mayor carga o competición, con la realización de periodos de calentamiento previos y el posterior estiramiento de la musculatura puede ayudar a prevenir esta lesión. Tener una buena hidratación y una nutrición adecuada también será de gran ayuda.

 

Los protocolos tradicionales de tratamiento serían:

  • Utilización de material deportivo correcto.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides.
  • Reposo deportivo.
  • Aplicar compresas de hielo para reducir la inflamación.
  • Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento.
  • Masaje descontracturante y de descarga del músculo cuádriceps.
  • Ejercicios de musculación de los cuádriceps; nunca en flexo extensión.